La Batalla de Almansa (25 de abril de 1707) es una de las más decisivas de la llamada Guerra de Sucesión Española iniciada tras la muerte del rey Carlos II (1-11-1700) sin tener descendencia.
Su testamente da la sucesión del trono de España al Duque Felipe de Anjou, nieto del rey francés Luis XIV, que con 17 años va ser coronado como Felipe V de España. La reclamación de sus derechos sucesorios al trono español por el Archiduque Carlos de Austria, abre una guerra europea que va a durar desde 1701 hasta 1715 con la participación de casi toda Europa y que costó cientos de miles de muertos.
De una parte, las Dos Coronas que tratarán de mantener en el poder a Felipe V la formaban España, Francia, Portugal, Baviera, Colonia, Mantua y Saboya,
De otra, la Gran Alianza, al servicio del pretendiente austriaco estaba compuesta por España en casi toda la Corona de Aragón -reinos de Valencia, Baleares y el principado de Cataluña-, Inglaterra, Escocia, Holanda, Austria, Portugal, Saboya, Dinamarca, Provincias Unidas -Países Bajos-.


























